Estudien. Yo sé que esto parece obvio, pero créanme, cuando el fin de la cuarta semana llegue, no será tan fácil. No, el tema no será algo más exigente, pero es probable que su motivación hubiere algo de un caído en picado. De hecho, si están como mi, descubrirán que su entusiasmo por el lenguaje habrá declinado en ese momento cuando necesitan el más: justo antes la mitad de trimestre. No desesperen. Descansen, llamen a su familia, hablen un poquito de ingles con los tenderos en el pueblo (¡Ssh, nuestro secreto!), y traten de recordar lo que era sobre la cultura español que se fascinaba en primer lugar ¿Era la comida? Comen un burrito. ¿La música? Bailen salsa. ¿La gente? Secuestren un hablante nativo. En pocas palabras, hagan cualquier necesitan para enamorarse con español otra vez, y después, estudien. No olviden estudiar.
Hagan por lo menos una cosa cada día que no exige nada español. Sugiero ejercicio o siestas.
Aprenden adoptar la siesta. Es posiblemente el mejor costumbre hispano que hay.
Aventajen de la belleza natural de Middlebury. Hagan excursionismo y pasen el más tiempo afuera que posible.
No se preocupen si al principio parece que su español es peor que el de sus compañeros. Mejorará rápidamente y después de la segunda semana no importará mucho.
Coman afuera de Protor a menos una vez. Recomiendo Tully & Marie’s y el cooperativa.
Hablen español aun cuando están cansados.
Confíen en el proceso, pero no sean tan duro con ustedes mismos. Todos aprendemos a nuestro propio ritmo.
Siempre relean sus ensayos antes de entregarlos.
Traigan una cámara a la Cabaret. No se lo arrepentirán
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